Archivos Mensuales: mayo 2012

TALLER PRÁCTICO DE SQUIRT Y MASAJE PROSTÁTICO

LudditasSexxxuales

https://destructorasdemaquinas.wordpress.com

http://luddismosexxxual.tumblr.com

http://luddismosexxxual.blogspot.com

 

Taller para practicar la eyaculación (Squirt) de cuerpos con glándulas de skene y la localización y estimulación de la próstata en grupo.

Se puede mostrar videos e imágenes con la localización exacta de ambas glándulas.

Duración: una jornada

Requerimientos: espacio con cálidas temperaturas, preferentemente con mantas o colchones por el piso, que permita el juego y la exploración de los cuerpos. Guantes de látex y lubricante en gel. Conviene tener jugos y aguas para revitalizarse durante el juego y durante el descanso.

No es un taller apto para heteronormales.

 

Primera parte: presentación teórica

1. Contextualización de ambas prácticas:

En ambos casos, puesto que Occidente no cuenta con una ars erotica, tanto el squirt como el masaje próstatico se encuentran territorializados y administrados en su visibilidad y uso por el discurso pornográfico heterosexual y el dispositivo médico respectivamente.

El squirt consiste en la eyaculación por parte de un cuerpo biopolíticamente asignado al sexo mujer en el momento del orgasmo o en otro momento. Lo que se eyacula es una sustancia más espesa que la orina (aunque también se puede expulsar orina y pedos) que se encuentran en unas glándulas ubicadas dentro de la vagina, llamadas glándulas de skene. En internet, no se encontrarán ni buenas imágenes ni buena información al respecto. No obstante, las polifacéticas y multitalentosas pornstars nos han demostrado las potencias del squirt que llega a aparecer como un tenue charquito hasta un chorro de un avión a propulsión. La sustancia que estas gládulas eyaculan, y que el cuerpo biopolíticamente asignado al sexo mujer debe re-educar para poder disparar, en vez de retener y apretar -en una clara domesticación de sus potencias vaginales en torno a un pene penetrativo-, es de color claro, con un ligero sabor, y bastante diferente al flujo vaginal usual propio de la excitación.

La próstata es una glándula ubicada a dos centímetros del ano, a la salida de la vejiga urinaria, a la cual se accede tocando la pared interna del recto. Cumple la función de producir parte del líquido seminal. La próstata puede ser estimulada mediante un suave masaje introduciendo uno o dos dedos por el ano, con uñas cortas, o bien con juguetes sexuales. Corrientemente este masaje queda relegado a la práctica médica que recurre a la palpación de la próstata como forma de detectar el posible desarrollo de alguna enfermedad. Sin embargo, este masaje es altamente excitante y escapa a las lógicas de la heteronorma donde el ano del cuerpo biopolíticamente asignado al sexo varón solo es accesible a la tecnología médica y permanece cerrado o bien atado a las lógicas penetrativas dentro de un vínculo homosexual, en el mejor de los casos.

Ambas prácticas aparecen disciplinadas dentro del régimen de poder heterosexual y, en tal sentido, operan de manera directa reforzando la heterosexuación (producción de subjetividad heterosexual) a través de la semiosis pornográfica y el dispositivo médico.

El orgasmo vagital clitoridiano y la eyaculación (para cuerpos con glándulas de skene) aparece invisibilizado dado que estos cuerpos están puestos al servicio de la producción de placer del “varón” hetero. En tanto, el ano del varón es extraído de la producción de placer y la próstata solo relegada al control médico. Dice Beatriz Preciado en Testo Yonqui: “Occidente dibuja un tubo con dos orificios, una boca emisora de signos públicos y un ano impenetrable, y enrolla en torno a estos una subjetividad masculina y heterosexual que adquiere estatus de cuerpo social privilegiado”. (Véase RÉGIMEN FARMACOPORNOGRÁFICO según Preciado en el libro que acabamos de mencionar).

En tal sentido, el masaje prostático y el squirt que proponen este taller promueven la proliferación y la exploración de las potencias de nuestros cuerpos, a contramano del régimen heterosexual. Creemos que estas prácticas colonizadas por la semiosis pornográfica el discurso disciplinario médico pueden ser reapropiadas para tornarse lugares de productivización política disidente.

 

Segunda parte: taller

Uno de los mayores problemas de este taller para que no se reterritorialicen estos discursos antes mencionados es la cuestión de decidir si quienes asisten deben dividirse en función de las glándulas que portan o no. Para ello, las facilitadoras deben proponer una discusión de la cual se desprenda una decisión conjunta acerca de cuál es la dinámica más conveniente para desquiciar el orden heteronormativo y para evitar reproducirlo en una suerte de orgía heterosexual.

Luego de este debate se desarrollan las prácticas de manera grupal o por grupos de afinidad, o por grupos divididos por glándulas, o de otra forma que haya sido acordada por el grupo de trabajo todo.

Las facilitadoras deben atender el desarrollo del taller, y cualquier necesidad de quienes participan. Se recomienda que haya ciertos espacios para que quienes participan puedan descansar para retomar el juego si así lo desean, o mientras aguardan la tercera parte del taller.

Para romper el hielo propio de la vergüenza que estas prácticas nos dan por nuestros condicionamientos recomendamos juegos para comenzar. Por ejemplo, sentarse en círculo y acariciar el cuerpo que está a nuestra izquierda. Ambas glándulas pueden ser estimuladas por mano propia o por la mano de otro, entonces, conviene pedir estimulación a otrx participante si no deseamos hacerlo solxs.

Tercera parte: reflexión del uso de los placeres

Este tercer momento, para quienes así lo desee o lo necesiten, intenta proveer un espacio de diálogo y afectividad. Una suerte de charla informal para hablar de cómo nos sentimos y experimentamos y también para reponernos.

 

 

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